Los consejos comunales

Publicado 3 agosto, 2011 por el onubense bolivariano
Categorías: Análisis sociológicos

El otro día fui al 23 de Enero, uno de esos barrios pobres que la gente que vive al este de Caracas no se atreve ni a pisar con el coche. Pero fui invitado por un compañero para participar en un programa de radio que gestiona un colectivo llamado “Alexis vive”, y tenía curiosidad por ver las cosas desde dentro. Tras participar en el programa y conversar con los locutores, se decidieron a enseñarme un poco el barrio, y sobre todo, a mostrarme los progresos que se habían desarrollado gracias al consejo comunal.

Los consejos comunales son uno de los pilares a través de los cuales se pretende dar impulso a esta revolución democrática de corte socialista, como es la revolución bolivariana. La idea principal es que el pueblo organizado a través de asambleas en sus barrios debe ser quien gestione los recursos que les llegan desde el Estado; se pretende así evitar (en la medida de lo posible) la generación de una casta de burócratas, donde los ciudadanos no sean más que usuarios pasivos de servicios profesionalizados ofrecidos por el gobierno.

Los consejos comunales son, por tanto, vecinos organizados que gestionan la vida en sus barrios en la medida de lo posible. En el 23 de Enero pude ver panaderías, charcuterías y otro tipo de comercios; y creo recordar que hasta una guardería. Todo esto gestionado por los mismos vecinos organizados; también pude ver una pequeña fábrica de empaquetado de arroz y legumbres, así como otra de producción de bloques de hormigón destinados a la construcción.

El consejo comunal no es una estancia del gobierno para ofrecer servicios.. no; se trata más bien de un actor social que negocia de tú a tú con las autoridades y en representación del pueblo organizado. Se trata de una institución de poder popular democrática y autogestionada que trata de alzarse como la base social para la construcción del socialismo en el siglo XXI, un organismo que es político y económico al mismo tiempo, y que está impregnado de los valores socialistas y revolucionarios.

Encontramos así una visión integral de la vida en el barrio, donde los aspectos de gestión y distribución de servicios no están desligados de los de producción; donde los puestos de trabajo en las pequeñas fábricas no se distribuyen según los méritos individuales sino las necesidades colectivas, priorizando a aquellos que más los necesitan.

Debemos recordar que la idea fundamental del COMUNISMO no es que la economía pertenezca al Estado, sino a la comunidad. La misma palabra viene a expresar que se trata de una sociedad organizada en comunas, y no en macro empresas estatales como ocurrió en muchos países socialistas. Los consejos comunales son las pequeñas semillas que, dentro de la todavía sociedad capitalista venezolana, van haciendo crecer la alternativa. Son la muestra de que existen formas diferentes de plantear la economía y la gestión de la vida en su totalidad, donde la idea de DEMOCRACIA se convierte en un concepto integral y total, directo y dinámico que afecta a la vida cotidiana de las personas más allá de urnas y partidos.

A birras en el chino

Publicado 24 julio, 2011 por el onubense bolivariano
Categorías: Análisis sociológicos

Como ya he comentado en anteriores artículos, debemos tener en cuenta que tomar el poder es una cosa y hacer la revolución que transforme la sociedad es otra bien distinta. También hemos hablado de la peculiar característica que tiene la revolución bolivariana a diferencia de lo que Gramsci planteó que debería ser una revolución socialista. En Venezuela los revolucionarios hemos tomado el poder, pero desde luego no existe una hegemonía ideológica socialista, sino más bien una del todo capitalista y consumista que no será nada fácil destruir.

Ante esto el gobierno plantea una serie de medidas que resultan bastante interesantes, y hoy quiero poner el ejemplo de los Cestatickets. ¿Y que coño es eso? Pues bien, los cestatickets son unos bonos de alimentación que las empresas deben pagar a sus trabajadores, y que estos pueden intercambiar a cambio de alimentos en las tiendas y supermercados. El gobierno obliga a las empresas a pagar parte del salario en estos bonos, con lo que digamos estamos “obligando” al trabajador a que una parte de su salario sólo puede ir destinada a comprar comida.  ¿Es esto una medida totalitaria que nos impone unas normas del consumo y coacciona al individuo libre? Esta sería la perspectiva de un liberal que entiende el consumo como la máxima expresión de la racionalidad y libertad del individuo. Sin embargo, yo lo veo como una medida de protección familiar que deriva de un análisis concreto de la realidad venezolana, y no de un ideal absurdo del individuo libre y racional.

En Venezuela vemos que existen familias completamente desestructuradas, una estructura patriarcal en la que son las mujeres las que en muchas ocasiones son la cabeza del hogar por el abandono total del hombre. Muchos de estos padres de familia gastan gran parte de su salario en fiestas, en apuestas, en cervezas con sus amigos.. mientras a su casa no llega el suficiente dinero para mantener una dieta alimentaria digna. Es por esto que el gobierno obliga a que gastes una parte de tu salario exclusivamente en comida, protegiendo así a los más desfavorecidos.

Pero incluso así, la gente sabe saltarse este tipo de iniciativas. Por las noches, me extrañó ver la cantidad de gente que se reunía en los restaurantes chinos a beber cervezas; no a cenar mientras te tomas unas cervezas no… sino a beber decenas de cervezas que se amontonan encima de las mesas. Yo extrañado me preguntaba por qué la gente no acudía a bares normales, donde puede incluso bailar y escuchar música, así que decidí comenzar mi pequeña investigación hasta averiguar el por qué de este misterio.

Después de mi introducción creo que ya todo el mundo sabe la respuesta ¿verdad? Exacto, en los chinos aceptan cestatickets (son restaurantes y dan comida ¿no?) a cambio de cerveza y de lo que pidas, no solo la comida. Esto nos viene a demostrar que, aunque podamos aplicar medidas legales que intenten generar otros valores (o al menos hacerlos respetar), sólo podemos cambiar la sociedad generando una nueva cultura desde las bases. Por mucho que intentemos aplicar un “socialismo por decreto” esto no servirá de nada sino le acompaña la creación de nuevos valores sociales, una nueva cultura solidaria, colectivista y en definitiva.. socialista.

La deformación profesional…

Publicado 12 julio, 2011 por el onubense bolivariano
Categorías: Mis movidas

Creo que una parte importante de la gente que estudia sociología por vocación, adquiere una deformación profesional que aplica a su vida diaria. No recuerdo exactamente qué profesor del primer año nos dijo cosas como “el sociólogo es el “amargado” del grupo para sus amigos”, siempre viendo las dos caras de las cosas, analizando hasta el infinito las causas sociales de las cosas mas cotidianas, y la mayoría de las veces con una perspectiva muy crítica. Otro recuerdo que dijo algo así como “si te pones las gafas del sociólogo, ya no te las podrás quitar nunca”, y por lo menos en mi caso es verdad.

Me encanta ir en el metro, viendo a la gente. Son varios minutos seguidos que compartes con personas completamente desconocidas, y siempre muy diferentes; durante varias veces al día. Por la calle vas viendo pasar a la gente, a penas te fijas en ellos en medio de la multitud que avanza en gran número por las calles llendo y viniendo al trabajo, recorriendo como borregos las zonas comerciales, un rebaño en el que cada uno no mira al que tiene al lado.

Me gusta el metro porque puedes tomarte tu tiempo en fijarte en la gente, en sus conversaciones, en su vestimenta, sus caras, sus gestos corporales; disfruto especulando sobre sus posibles condiciones de vida, sus familias, cómo es su día a día.. pero sin fantasear, intentando precariamente darles un sentido real. Analizo mi entorno desde una visión sistemática y crítica, dándole una explicación acorde a mis valores, y cada nueva información me hace replantear los esquemas desde los que miro esa realidad.

Saltar de un país a otro, a una cultura que está al otro lado del planeta hace que este “sentido sociológico” se agudice al máximo, todo lo que en tu día a día haces de forma mecánica aquí funciona con otros códigos; te das cuenta de que los jóvenes hablan prácticamente otros idiomas en su argot callejero, tan diferente al nuestro. Y sobre todo, rompes esquemas mentales que no sabías ni que tenías.

Hay pocas cosas que me llenen más que saber de la enorme diversidad de comportamientos que puede tener el ser humano, desmintiendo en la práctica todas las explicaciones genéticas pseudo-científicas que pretenden convertirlo en algo “natural” y por tanto inamovible y rígido. Tampoco analizo mi realidad con la frialdad del científico de bata blanca, que busca tener el “conocimiento objetivo” y casi siempre guiado por la idea de “controlar”; sólo disfruto usando mi mente para tratar de comprender a la gente, disfrutar igual que ellos de su cultura, compartir sus cosmovisiones de la realidad, sus proyectos y sus formas de entender sus relaciones humanas, sus relaciones de pareja, sus relaciones con la droga, el tráfico, el trabajo, su vida.

Y a través de mi análisis puedo sentir empatía, y de ahí puedo sentir compresión desde un punto de vista humano, y de ahí puedo sentir amor hacia la gente. Sentir que no somos tan diferentes, que con su tecnología enfocada hacia el mal nos han distanciado, nos han alienado, nos han separado unos de otros convirtiéndonos en simples ovejas que buscan su satisfacción personal, sin entendernos como un conjunto que da vida a esta gran maquinaria que se llama sociedad.

En realidad no creo que los sociólogos seamos una especie de “vanguardia intelectual” preparada para comprender el mundo, realmente creo que cualquier persona que tenga una actitud crítica ante la realidad y quiera disfrutar de la gente, de la cultura hecha por personas y no por empresas, puede adoptar esta actitud ante la realidad.

Creo que tod@s sabríamos disfrutar más de la vida si pensáramos más las cosas de nuestro entorno, le diéramos un sentido reflexionado, y no nos dejaramos llevar por su música y sus luces, su televisión y sus tiendas, que son efímeras al lado de disfrutar de LA GENTE.

El amor por Chávez

Publicado 7 julio, 2011 por el onubense bolivariano
Categorías: Análisis sociológicos

Es ya noticia bien conocida la intervención que el presidente Chávez ha tenido a consecuencia de un cáncer que por suerte le fue detectado a tiempo en Cuba, una noticia que ha mantenido al país con el corazón en un puño, y a los imperialistas comenzando a frotarse las manos a la espera de hacer buena leña del árbol caído.

Si hay algo que ha quedado patente con todo este fenómeno, es el amor que el pueblo siente por su presidente; y desde luego que no es para menos. Como ya explicábamos en artículos recientes anteriores, en Venezuela no se ha producido una hegemonía social de izquierdas que avanzara hacia la construcción del socialismo… no. Más bien nos hemos encontrado con una “élite militar” que ha sabido canalizar la enorme frustración y malestar popular hacia un gobierno de corte muy progresista, y que por suerte ha comenzado a hablar de construir el socialismo. Hablamos de una situación en la que un pueblo muerto de hambre literalmente, con un Estado carcomido por la corrupción de décadas de rentismo petrolero y una sociedad civil formada por la clase media alta y sin la participación de la mayoría de la población, ha recibido grandes privilegios (derechos en realidad) de la mano de Hugo Chávez.

Para verlo más claro podemos comparar el proceso en Venezuela con el de Bolivia, y dar respuesta a por qué en Venezuela existe esta idolatría por Chávez y no la hay en Bolivia con Evo Morales. El proceso en Bolivia nace al calor de las luchas por el agua en Cochabamba, se nutre del movimiento indígena en gran parte y su gobierno nace de la organización popular en torno a plataformas, cosmovisiones del mundo, valores…etc. El gobierno revolucionario en Bolivia sí es fruto de la creación de una hegemonía ideológica para la transormación social, donde el presidente Morales no es más que la punta visible del iceberg.

El caso de Venezuela es distinto. Chávez no es el resultado de un proceso de concienciación y organización popular, sino más bien una extraña anomalía de esas que a veces se dan en la historia. Llegó al poder canalizando un descontento desorganizado y desideologizado, prometiendo renovar el sistema político; y por giros del destino comenzó un proceso de revolución social democrática que está poniendo patas arriba la sociedad venezolana. Para la gente de a pie, la gente de los barrios, es Chávez quien les ha concedido todos los derechos y ventajas sociales de las que disfrutan ahora; identifican el socialismo con el bienestar que el presidente les ha dado, y casi no logran imaginarse un socialismo sin él.

No se trata por tanto, como algunos intelectuales de copa y café han sugerido, de un proceso revolucionario que se torna en culto a la personalidad por la malvada acción de burocracias pseudo-revolucionarias. Se trata de un proceso de transformación social que, si bien esta basado en unas condiciones objetivas tales como la pobreza y la corrupción política, las necesarias condiciones subjetivas nunca habrían podido lograrse sin la figura de Chávez, sin su coraje, su sensibilidad social y su amistad con Fidel Castro. Chávez no es la punta del iceberg de la revolución bolivariana, es su piedra angular.

Mi carrera hacia el estrellato…

Publicado 7 julio, 2011 por el onubense bolivariano
Categorías: Mis movidas

Así es querid@s amig@s, yo sigo aquí en mi carrera hacia el estrellato gracias a la prensa venezolana. Ya había salido en la tele, me habían entrevistado para un periódico, y sólo me faltaba una cosa.. ¡la radio!

Un compañero de clase tiene un programa de radio llamado “nadie nace aprendido” en una emisora financiada por el Ministerio del Poder Popular para la Cultura, y además con la suerte de que les dejan llevar una linea bastante crítica (constructiva) con el proceso y demás. Así que nada, aquí os dejo el enlace para los que queráis escuchar el programa, al cual por cierto, me llevé a una amiga de España que llegó hace poquito a estos lugares para que también hablara de primera mano del movimiento indignados.

El programa dura una hora, y la primera parte es el programa anterior que se coló con el horario. Nosotros hablamos en la última media hora de programa. Aquí os lo dejo:

http://albaciudad.org/wp/wp-content/plugins/albaciudad_archivos/audio.php?audio=2011-06-29–19-00.mp3

¿Socialismo aquí? ¿Pero cómo?

Publicado 22 junio, 2011 por el onubense bolivariano
Categorías: Opinión

Eso es lo que diría nuestro querido autor marxista italiano, y asesinado por el fascismo, Antonio Gramsci; si lo resucitáramos y le preguntáramos que cómo podríamos construir el socialismo aquí en Venezuela.

Este camarada italiano, que vivió la época de la revolución soviética (que se desarrolló gracias a las tesis políticas planteadas por Lenin), decidió seguir su ejemplo y analizar su sociedad (la italiana de principios del siglo XX) y plantear una serie estrategias revolucionarias  que sirvieran para hacer la revolución en su país.

Gramsci decía: Vamos a ver.. en Rusia el partido ha organizado a todas las masas medio esclavizadas y analfabetas, y ha tomado el poder.  Pero aquí en Italia la sociedad es distinta.. vaya… aquí el pueblo no nos va a seguir tan masivamente a una insurreción armada.. habra que pensar como lo hacemos. A ver.. que se me ocurre… ¡oh! ¡Ya sé! ¡Tenemos que convencer antes a la gente de que la sociedad que queremos es la que mola de verdad! ¡Que ideaca!

Entonces nuestro amigo Toni dijo “tenemos que tener la hegemonía social e ideológica para hacer la revolución”, es decir, tenemos que ir creando desde YA una cultura “socialista”, en los barrios obreros, organizaciones populares, que puedan crear su propia cultura, sus propias formas de ver el mundo, sus propios valores alejados del individualismo y la cultura capitalista.. Y una vez que hagamos esto, la sociedad dirá, a la mierda este estado capitalista que nos jode, y vamos a construir el socialismo, que no es más que extender la forma de vivir que tenemos ahora (democrática, solidaria, colectivista) al resto del Estado. Conquistamos el Estado, y construimos un mundo socialista eliminando los privilegios de los poderosos.

Bien, ahora vemos el caso de Venezuela. Aquí un movimiento de militares con “sensibilidad social” y de corte nacionalista (entiendo la carga emancipadora que tiene este concepto en America Latina) que toma el poder cuando se presenta a elecciones con algunos apoyos de la sociedad civil.  A partir de ahí, y con movidas políticas de todo tipo, el gobierno empieza a hablar de construir el socialismo. ¿What?

Y ante eso, ¿nos encontramos un pueblo organizado con colectivos populares, generando una cultura socialista de solidaridad y democracia? No, nos encontramos una sociedad absolutamente americanizada, donde la imagen del paraíso durante décadas ha sido la de Miami, donde los niveles de consumismo y ansias de aparentar son tres veces mayores que la que podemos ver en España.

La situación es la que es, y como buenos marxistas debemos aceptarla y analizarla, y a partir de ahí diseñar las estrategias. El gobierno bolivariano adoptó la idea del “socialismo del siglo XXI”, algo que nadie sabe muy bien lo que es, porque se esta construyendo; sin embargo, lo que este termino quiere decir es que no se quieren cometer los errores del socialismo del siglo XX. Que evidentemente hay que aceptar que supuso un avance histórico increíble para la mayoría del planeta, pero que desde luego no es la sociedad ideal que queremos alcanzar.

Este error fundamental, fue querer construir una cultura socialista desde el gobierno, uniformándola, convirtiéndola en propaganda institucionalizada y cuadriculada. Es por esto que el gobierno bolivariano fomentó los consejos comunales, así como toda clase de iniciativas que pretenden que la participación ciudadana sea la protagonista en la construcción del socialismo.

Pero claro, tu aquí te encuentras con una sociedad que a veces se parece más a la de EEUU que la española, por ejemplo. ¿De verdad vas a esperar que con una cultura ultracapitalsita se construya el socialismo creando asambleas populares? Dificilmente.

Y es por eso que desde sectores “avanzados” (a nivel ideológico) del gobierno, comience a darse el vicio del verticalismo. Su lógica “tenemos el poder, si la gente no responde habrá que empujarla hacia el socialismo” y así se vuelve a cometer los errores del siglo XX.  Lo que los socialistas y revolucionarios debemos hacer en Venezuela es un trabajo por construir esa hegemonía de la que hablaba Gramsci DESDE LA BASE, porque la hegemonía que planteaba no era “para tomar el poder”, sino como condición básica para construir el socialismo. A veces los comunistas nos centramos tanto en que las masas “tomen el poder” que se nos olvida que se necesita algo más que el Estado para construir una sociedad nueva. Necesitamos que el Estado sea una herramienta del pueblo organizado, descentralizarlo y transformarlo en una herramienta útil a la convivencia de los seres humanos y no un aparato de dominación de unos privilegiados (politicos y económicos) sobre unos pringados.

No se puede construir un socialismo desde el Estado, y lo que los revolucionarios debemos hacer es crear, apoyar, construir, inventar.. todo tipo de formas sociales, formas de vida, formas de entender el mundo que sean acordes a la realidad de la gente, a la realidad de los oprimidos. Sólo así cambiaremos la sociedad, sólo así se puede construir un mundo mejor, solidario, democrático y en el que merezca la pena vivir, al que a mi me gusta llamar socialismo.

Y es por eso que cito aquí uno de los lemas de la Juventud Comunista a la cual pertenezco:

El onubense bolivariano en la tele III

Publicado 11 junio, 2011 por el onubense bolivariano
Categorías: Mis movidas

Mirando por internet, he llegado a una web de noticias cuyo titular es: “Integrante de la Juventud Comunista de España: Los indignados demuestran una crisis de legitimación”.

http://www.noticias24.com/actualidad/noticia/265745/integrante-de-juventud-comunista-de-espana-considera-que-los-indignados-demuestran-una-crisis-de-legitimacion/

Leed los comentarios porque muchos me ponen a caer de un burro, por ser comunista y supuestamente porque el gobierno revolucionario me paga el viaje para que venga a hacer propaganda socialista xD.

Lo bueno es que aquí tenéis el vídeo de mi intervención en youtube: