Archivos para marzo 2011

La UCV, el mundo al revés

31 marzo, 2011

La Universidad Central de Venezuela (UCV) es una de las más antiguas del país, y digamos que no se encuentran entre las universidades  bolivarianas que el gobierno revolucionario ha ido construyendo en la última década, así que no está diseñada como el resto para la transformación social(ista) que se vive en este país.

Esto significa que vemos un gran conflicto en su seno, y que las posturas políticas de estudiantes y profesores son bastantes variadas y en muchas ocasiones enfrentadas. Este precioso campus (declarado patrimonio de la humanidad por la UNESCO debido a las grandes obras de arte que contiene) está actualmente lleno de muros que hablan. Y el título de este artículo tiene que ver con lo que es mi experiencia en la Universidad de Granada, donde normalmente los muros de la facultad hablaban de paros académicos y huelgas ante los procesos de mercantilización que las universidades europeas están viviendo actualmente.

Aquí, sin embargo, son muchos los profesores reaccionarios que claman por hacer paros en protesta, mientras los estudiantes revolucionarios se muestran en contra de dichos paros. Podemos ver murales que gritan “las sombras del rectorado no podrán parar la Universidad” mientras se llama a la lucha estudiantil para adaptar la universidad a los cambios sociales que actualmente vive Venezuela. Y es que aquí la autonomía universitaria parece servir más para mantener los privilegios de unos pocos frente a los cambios progresistas en lugar de servir para funcionar de forma independiente.

Los estudiantes reclaman mayor democracia interna y el conflicto (aunque sólo lo he percibido de manera superficial) es latente. Como sociólogo (marxista) no puedo imaginar un escenario mejor, justo en el centro del conflicto.

Un poco de cultura venezolana

28 marzo, 2011

Aquí les dejo una cancioncilla de un grupo revolucionario venezolano, los “dame pa matala”. Espero les guste y les invito a explorar más canciones de este grupo, que como dicen aquí.. ¡son chévere!

Siguen los contrastes

28 marzo, 2011

Sigo aprendiendo cosas de esta enorme macro urbe, y siguen sorprendiéndome los contrastes que veo.

Lo primero que se puede percibir es que existe una gran diferencia entre el este y el oeste de Caracas; por un lado tenemos el lado oeste que podríamos decir que es el más pobre. Allí los semáforos son algo bastante cuestionable, y aunque tampoco es algo completamente tajante, los edificios y calles están en peores condiciones que en el este.

En el este vemos avenidas comerciales con grandes rascacielos, es donde se encuentran las oficinas y las grandes centrales bancarias; la gente respeta (algo más) los semáforos y las normas de circulación y vemos que en los edificios hay aún más guardias de seguridad.

Sin embargo, el gran contraste que me ha sorprendido ha sido el metro. Viendo lo caótico del tráfico en la superficie (donde encontramos autobuses locos con grandes murales de jesucristo en los que leemos “en ti confio”, cosa que dice bastante), uno espera encontrarse un metro deteriorado, caluroso y apabullante; nada más lejos de la realidad.

Es realmente sorprendente el civismo demostrado por los caraqueños en el subsuelo, donde la gente se organiza en filas (si si! en filas) para entrar en los vagones, y esperan a que salgan todos los pasajeros antes de subir. Hay unas lineas en el suelo que indican a la gente sus posiciones, que suelen ser respetadas casi con disciplina militar.

Esto es algo que me choca bastante, sobre todo teniendo en cuenta que en Madrid o Barcelona los “civilizados europeos” suelen agolparse sin dejar salir a la gente, y también vemos a las clásicas viejecitas dando empujones y poniendo mala cara si no te aparatas inmediantamente.

Estoy seguro de que esta ciudad seguirá sorprendiéndome hasta el último día.

Termino la odisea!

27 marzo, 2011

Después de tanta complicación y movida, he conseguido llegar a mi destino: Caracas.

Pude comprobar que estaba en un sitio bien diferente nada más bajarme del avión, cuando antes de salir del aeropuerto se me avalanzaron varias personas ofreciéndome cambio de moneda y servicios de taxis piratas. Hay que tener en cuenta que aquí el tema de conseguir divisa es muy difícil para lo venezolanos, así que existe todo un mafioseo especulativo para conseguirla; y nada mejor que asaltar a los turistas yankees y europeos cuando se bajan del avión.

El aeropuerto, lleno de propaganda política del gobierno, mostraba los datos oficiales sobre los “beneficios del socialismo” (mucha empresa veo yo como para afirmar que aquí se vive el socialismo la verdad); datos de la ONU de reducción de pobreza o el aumento de la talla de los niños.

Una vez montado en mi taxi pirata, llendo hacia Caracas, veo infinidad de murales apoyando la revolución bolivariana en las casas reventadas que caoticamente se distribuyen por las laderas de la montaña. Los coches adelantan por izquierda, derecha y arcén, y parece que el concepto “intermitente” no está muy presente en la sociedad caraqueña. Las motos avanzan entre los coches pitando sin cesar, y mi taxista no parece sorprendido mientras zig-zaguea en la carretera para ir adelantando.

Llegamos a esta macro ciudad caótica, donde conviven coches lujosos que parecen tanquetas junto con otros que provocarían una sonora carcajada a cualquier técnico de la ITV en España. Extraña ciudad donde conviven chabolas reventadas con complejos residenciales vigilados por guardias, puertas con llaves magnéticas y recintos cerrados.

Veo policias de todos los colores (nose cuantos cuerpos diferentes habrá en la ciudad), unos en moto, otros en camionetas.. con metralletas.. y hasta uno ví con sable y mirada desafiante. Siempre hablan de Caracas como una ciudad insegura, y la verdad, a mí las personas armadas y con uniforme siempre me han hecho sentir muy inseguro.

Por ahora, todo es un tanto esperpéntico y caluroso. Creo que voy a pasarlo bien…:D

Lo que mal empieza…

5 marzo, 2011

…mal acaba?

Esperemos que este viejo dicho no se cumpla siempre, y especialmente en mis pretensiones latinoamericanas. Y es que resulta que mi viaje no ha comenzado con buen pie, o mejor dicho.. aún no ha comenzado.

En estos momentos, que debería estar escribiendo desde Caracas, resulta que sigo atrapado en el viejo continente. Despues de duras batallas contra la burocracia, española y venezolana, he perdido una importante y no logré tener el visado de estudiante a tiempo; lo que me ha impedido poder llegar al país bolivariano.

Intentando no desaprovechar mi billete de avión intenté largarme de aquí esperando tener un visado de turista, esos que te dan automáticamente por 2 meses. Sin embargo, el hecho de no tener comprado el billete de vuelta me impedía montarme en el avión, asi que allí me quede con cara de tonto en la T1 de Barajas, viendo como mi avión despegaba sin llevarme dentro.

Por suerte, ese mismo dia pude solucionar los papeleos y cambiar el billete para el día 12. Así que he tenido que posponer mi viaje una semana, pero iré con las cosas mucho mejor preparadas.

Supongo que lo que más cuesta luego más se disfruta, pero de momento me quedo en Huelva York a la espera de iniciar mi viaje.