Archivo para abril 2011

Clases de periodismo “democrático”

28 abril, 2011

Hola amigos y amigas de lo reaccionario,

en el capítulo de hoy vamos a daros unos sencillos consejos periodísticos que os sirvan para colaborar con esta noble lucha, que trata de difamar y tumbar a esos molestos regímenes que se empeñan en actuar en favor del tedioso interés popular, en detrimento de nuestro amado y todo poderoso mercado.

El gobierno bolivariano ha aumentado un 26% los salarios mínimos (siguiendo la costumbre de aumentarlos anualmente cuando llega el 1º de mayo, día del trabajador) y un 45% los de los empleados públicos. Esta medida podría ser bien recibida por las clases populares tanto de dentro como de fuera de Venezuela, ayudando a extender éste cáncer llamado socialismo que tanto daño hace a nuestro negoci…. que diga.. a la libertad y la democracia. ¿Cómo podemos, desde la prensa interna y externa, impedir esto? ¡Vamos allá!.

1) PERIÓDICOS INTERNACIONALES

Si somos una macro-empresa internacional de la información controlada por el sector financiero, es decir, un garante de la democracia mundial… deberíamos plantear titulares tal que así: “Chavez intenta comprar al pueblo con subida salarial”, “Otro acto populista del gobierno totalitario de Venezuela” o “Hugo Chavez financia el terrorismo internacional al aumentar el salario de los funcionarios públicos, muchos de los cuales tienen relación directa con ETA, FARC y Al-quaeda”.

Después sacamos varios artículos de opinión hablando de cómo el gobierno de Venezuela sube los salarios, no por beneficiar al pueblo, sino para engañarlo para que le sigan votando; al tiempo que recordamos a nuestros “cultos” lectores de que en esos lejanos lugares la gente es medio analfabeta, alcoholica y estúpida.

2) PERIÓDICOS NACIONALES

Dentro del país necesitamos una respuesta más agresiva, así que da igual que los argumentos sean contradictorios… lo que no convenza a unos, convencerá a los otros, y viceversa. Por un lado planteamos: “La subida del 26% es una miseria, tal y como afirman nuestros economistas a sueldo expertos demócratas”. Esta sería la crítica obrerista, haciendo ver a los sectores populares de izquierda que el gobierno en realidad tampoco está con el pueblo. Después descontextualizamos noticias sobre “los grandes ingresos petroleros del país” al tiempo que insinuamos sin prueba alguna que se lo está quedando el gobierno, probablemente para financiar terrorismo o redes internacionales de pederastas.

Un par de artículos más abajo, planteamos otro titular al estilo “La subida salarial disparará la inflación” o “el desorbitado aumento de sueldos acabará con los emprendedores y destruirá empleo”. Sacamos unos cuantos artículos de reconocidos (en su casa) economistas neoliberales, que al tiempo que critican este gobierno autoritario que impone su voluntad totalitaria sobre los libres y bondadosos mercados, hablan bien de las “responsables políticas de recortes” que los “demócratas europeos” han aplicado en sus países.

Después sacamos algunas declaraciones del malvado presidente Chavez de su discurso de tres horas, resaltando las partes interesantes y quitando las aburridas; así que citando textualmente, el presidente dijo “Yo (…) comer (…) nuestros hijos. (…) esto es socialismo.”

Hasta la próxima semana pequeños fascistoid… que diga… luchadores de la libertad. ¡Que viva la competenCIA! Nos vemos en Miami…

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Los problemas de ser un país petrolero

23 abril, 2011

A pesar de lo que much@s puedan pensar, ser un país que vive de las rentas del petróleo (como Venezuela) no es algo bueno, o al menos para las clases populares.

En los tiempos de la “Venezuela saudita”, anteriores a la revolución bolivariana, las clases altas y medias sostenidas por las rentas del petróleo gozaban de un gran nivel de vida. El país ingresaba dólares a mansalva con los que se dedicaba a importar toda clase de bienes y servicios del exterior; mientras tanto, la gran mayoría de la población que no accedía a los beneficios del petroleo se moría literalmente de hambre. ¿Para qué crear industria nacional? ¿Para que mantener una producción agrícola propia? ¡Podemos importar lo que queramos, tenemos dólares de sobra!

Tras la llegada al poder del bolivarianismo, aumentó el poder adquisitivo de las clases populares considerablemente; especialmente por cuestiones legales. Se aumentó el salario mínimo hasta alcanzar a ser el más alto de toda latinoamérica, el aumento de las subvenciones y la política asistencialista. ¡Por fin los pobres tenemos dinero! Un dinero que el sistema productivo venezolano, a penas existente, no puede absorber. Una cuestión económica básica, si aumenta la demanda sin aumentar la oferta, suben los precios; es decir, que estamos casi en las mismas.

La gente se lanzó entonces a comprar dólares para poder comprar en el exterior lo que no encontraba en el interior, lo que devalúa la moneda nacional, algo que no viene nada bien a la economía al tiempo que beneficia “al imperio”. El gobierno establece el control cambiario para evitarlo.

Las empresas, ante el aumento de la demanda, deciden aumentar el precio. ¿Para que aumentar mi capacidad productiva si voy a seguir ganando dinero igual? El gobierno impone control de precios sobre productos básicos como el pan o la leche. Y con esto, nace el mercado negro. ¿Qué ocurre si hay mucha gente que quiere leche, pero no hay suficiente para todos? Pues que los especuladores deciden retenerla y venderla a precios desorbitados ilegalmente, aumentando aún más la inflación artificialmente y evitando además pagar los correspondientes impuestos; y creando además, más desabastecimiento del realmente existente.

Lo lógico entonces es pensar: “¡coño! invierte el dinero del petroleo en crear empresas públicas que aumenten la producción real (alimentos, lavadoras, frigoríficos) y atacar así la inflación galopante”. Esto es algo que YA se está haciendo, pero no al ritmo adecuado. ¿Y esto por qué? Pues son varias las causas…

– Necesitas invertir parte del dinero en “políticas populistas”, como la construcción de casas para todas aquellas personas que han perdido la suya en las últimas lluvias, demostrando a los desheredados que la revolución no les piensa dejar en la calle.

– Necesitas mantener tu gasto en defensa, ante la creciente presión militar al proceso como la construcción de 7 bases militares yankees en el país vecino, Colombia.

– Necesitas mantener las misiones, garantizando el acceso a educación y salud en los barrios pobres, entre otros servicios.

– Tienes que lidiar con toda una cultura de corrupción en la administración pública heredada de décadas de rentismo petrolero.

– Tienes que financiar la integración económica territorial en el sub-continente (ALBA) como única forma de darle continuidad y viabilidad al proceso revolucionario.

¿Qué pasa si decides aplicar más control de precios sobre más productos? Que fomentas el mercado negro y a la larga aumentas aún más la inflación. ¿Qué pasa si decides aumentar aún más los impuestos sobre las rentas altas? Que te ganas aun más enemigos entre las clases medias y los pocos empresarios nacionales “simpatizantes” del proceso, alimentando aun más los peligros golpistas.

Por ahora, el gobierno piensa decretar otra subida del salario mínimo el día 1º de Mayo; ¿es esto malo? En absoluto, pero no arreglará nada en el largo plazo. Otra medida interesante, es el aumento desorbitado del impuesto sobre el petroleo a las empresas extractoras (las pocas privadas que quedan) sobre las ganancias que están obteniendo por los altos precios actuales en los mercados internacionales. ¿Qué mas hacer? Sinceramente, a mi no se me ocurre, pero seguro que el gobierno socialista (socialista de verdad, no como el de España) está abierto a propuestas.

Al final va a resultar que la REVOLUCIÓN es algo más compleja que grandiosos desfiles populares con hoces y martillos y retratos de Marx, Bolívar o el Che Guevara…

Un chiste malo…

20 abril, 2011

Al llegar a casa y acostarme, después de haberme tomado un par de soleras verdes (la cerveza más fuerte que venden en Venezuela), me he acordado de un chiste malísimo que me contó mi padre hace años, pero que dada mi situación no he podido dejar de reirme; así que voy a compartirlo con vosotr@s:

Resulta que llega un tipo al trabajo, y en medio de sus aburridas tareas le sobresalta un compañero que llega hasta su mesa y le dice..

– Oye Luis, ¿como se le dice a las cuerdas estas pequeñitas…?

– ¿Un cordón?

– ¡Pues chúpame un cojón!

El pobre Luis quedó anonadado ante tal juego de palabras, digno de un Quevedo o un Góngora; y ardía en deseos de poder hacerle tal jeribeque del lenguaje y tomarle el pelo a otra inocente víctima. Las horas pasaban lentas y las ganas de realizar tal potente juego mental aumentaban cada segundo; su mente trabajaba duramente pensando cuál sería su objetivo.. y recordó que su cuñado, Pepe, iría a comer a su casa justo después del trabajo.

Una vez llegó a su casa y se encontró con su cuñado, éste le dijo…

– Oye Pepe, ¿como se le dice a las cuerdas estas pequeñitas…?

– ¿Un hilo?

– No hombre no… algo más gruesas

– ¿Un cordel?

– ¡Que no hombre, no! Otra cosa…

Después de varios sinónimos, el pobre Luis se desesperaba.. hasta que finalmente le dijo:

– ¡Di cordón!

– Cordon

– ¡Pues chúpame un huevo!

xDDDDDDDD

(lo advertí, era malisimo pero no puedo parar de reír)

¿Todos los políticos son iguales?

20 abril, 2011

Cuantas veces habremos escuchado esa frase, sobre todo desde gente que se ubica a sí misma en la izquierda, o en gente joven despolitizada: “es que todos los políticos son iguales”.

Lo primero es decir que esto no es cierto, y asumir esta tesis es precisamente seguirles el juego a los políticos burgueses; que mientras se ríen piensan “eso, eso, tu pasa del tema y dejanos a nosotros trabajar en lo nuestro”. Eso es justamente lo que quieren, que veamos la politica como algo aburrido, algo que no puede cambiar porque da igual a quien votes o lo que hagas, “todos son iguales”.

Bien, si hay un político sobre el que nadie puede decir esto, este es Hugo Chávez. Y es que Chávez no gana elecciones “a pesar de” ser así, sino precisamente por ser así. Es un tipo que no le importa llegar a la ONU y gritar “¡aquí huele a azufre, aquí ha estado el diablo!”, que no le importa ponerse a canturrear en mitad de un acto de protocolo, que no busca las buenas formas en el discurso político sino decir lo que verdaderamente piensa: “¡váyanse al carajo, yankees de mierda!”

Es precisamente éste carácter el que le ha dado la confianza del pueblo, el cual se siente identificado con alguien que habla como ellos, piensa como ellos, y se mueve como ellos. Al igual que un político burgués tiene las formas de un burgués, es decir, corrección absoluta, eufemismos constantes, buena presencia…etc; un político del pueblo debe tener las formas del pueblo.

Sin embargo, estamos tan acostumbrados a que un político se comporte como un burgués que, cuando vemos a Chávez en la tele (incluso la gente que se dice de izquierdas) se piensa.. “que tío más payaso” o “¿cómo se atreve a hacer eso?”.

Es decir, que por un lado nos quejamos de que “todos los políticos son iguales”, pero cuando sale uno diferente pensamos “¿pero que hace este tío?”. Nos quejamos de las formas políticas actuales, llenas de formas y vacías de contenidos, pero al tiempo alimentamos la rueda criticando al que se sale de ella.

Yo, como miembro de Izquierda Unida (IU), pienso que nuestra organización necesita un/una Chávez; una persona del todo fuera de lo políticamente correcto. Una persona que salga en los medios burgueses y se le demonice, que la gente de bien se eche las manos a la cabeza, que hable como el pueblo cabreado… ¡que se cague en dios! ante la barbarie neoliberal. Basta ya de corrección política mientras nos roban con descaro, basta ya de seguir con sus formas políticas de buena presencia mientras nos dejan en pelotas.

Necesitamos politic@s diferentes, que l@s currelas agobiados con la situación actual se vean reflejadas en esa persona, que se cabrea con ell@s y pone de verdad el grito en el cielo ante el robo descarado de elegantes formas. Que la política deje de ser el arte de las buenas formas y se destape su verdadera naturaleza, la lucha encarnizada entre clases sociales e intereses enfrentados.

Ojalá algún día podamos ver a un político de izquierdas decir en TVE: “Botín, te voy a expropiar el banco y tu casa… ¡vete al carajo, banquero parásito de mierda!”

Recuerdos..

18 abril, 2011

Actualmente me encuentro realizando un trabajo para la universidad, cuya temática principal es el software libre. Este es uno de los motivos (entre tantos otros) por lo que me interesaba venir a Venezuela, uno de los pocos estados nacionales que se ha preocupado por impulsar iniciativas libres de creación de software, como base por supuesta para la construcción del socialismo.

Revisando bibliografía por internet, he dado con un vídeo del “Hackmeeting” (encuentro hacker) de Zaragoza en 2010, que se realizó en una antigua cárcel recién ocupada, y al cual tuve la suerte de asistir. Acudir a este encuentro me hizo reafirmarme en la idea de que todo este movimiento hacker, que no sólo se queda en el tema del software sino que abarca todo lo que es la cultura libre (y por tanto anticapitalista), debe ser una de las bases de la lucha social en el siglo XXI, en esta era digital.

No voy a meterme de momento en hablar de estos temas, prefiero antes empaparme un poco de lo que estoy recolectando. De momento os propongo (a los que me conocéis) a jugar a “¿Donde esta Wally Charlie?” en el próximo video, al primero que me encuentre le llevo un regalito de vuelta a España.

13 de Abril, un dia para festejar en Venezuela

13 abril, 2011

Hoy, dia 13 de Abril, es un día para festejar y rememorar en Venezuela, y especialmente en Caracas. Y es que hoy se cumple el aniversario del fallido golpe de Estado que la oposición reaccionaria venezolana (apoyada por la CIA, ¡que raro!) realizó contra el gobierno de Hugo Chávez en el 2002 (http://es.wikipedia.org/wiki/Golpe_de_Estado_en_Venezuela_de_2002).

Hoy es sin lugar a dudas un día de fiesta para la democracia y la soberanía nacional venezolana, un día para recordar cómo este bravo pueblo salió a la calle a reivindicar sus derechos, a pedir que les devolvieran al presidente que ellos y ellas habían elegido en elecciones democráticas.

Una gran marcha ha recorrido hoy Caracas, a pesar de la lluvia, para rememorar ese día y recordar a los luchadores del pueblo que cayeron a manos de las balas de la policía opositora. El metro ha sido gratuito durante todo el día (a pesar de que es tan barato que tiene un precio irrisorio para cualquier europeo) y en la universidad se han pasado varios documentales recordando los sucesos.

Para tod@s aquell@s que no estén familiarizados con estos hechos, les recomiendo el documental “la revolución no será televisada”, que os dejo en el siguiente enlace:

http://video.google.es/videoplay?docid=-7909142222855052928#

Populismo: ¿necesario o contraproducente?

12 abril, 2011

Antes de hablar sobre el populismo, deberíamos tener claro el concepto, o por lo menos de la forma que pienso exponerlo en este análisis.

Cuando muchos escuchan este concepto (sobre todo los europeos) piensan rápidamente en un líder que con mucha oratoria se dedica a prometer y engañar al pueblo con palabras bonitas, para luego realizar políticas en su propio beneficio. Pues bien, aquí no vamos a referirnos a esto.

Cuando hablamos de populismo (especialmente en América Latina) nos referimos a una serie de políticas que van enfocadas a remediar de forma inmediata las necesidades del pueblo, pero de una forma asistencialista. Para que me entendáis, una política populista sería gastar dinero en crear comedores sociales que den alimentos gratuitos a los más pobres, en lugar de realizar por ejemplo una reforma agraria que a la larga pudiera hacer que éstos tuvieran cierta soberanía alimentaria.

Bien, entonces ahora podemos hablar del populismo como una práctica política que no es ni de izquierdas ni de derechas per sé, sino que más bien busca el apoyo de los desheredados, ya puede ser para fines bien distintos o diametralmente opuestos.

Una vez definido nos preguntamos: ¿es actualmente la revolución bolivariana populista? La respuesta es clara: SI

Esto se vio desde el principio, el gobierno se dedicó a gastar gran parte de su presupuesto (que viene de la venta de petróleo) en crear las llamadas “misiones”. Estas misiones iban enfocadas a dar asistencia médica a los barrios pobres, construir casas para quitar chabolas, fomentar el acceso a la educación, dar alimentos…etc. Unas políticas que son buenas, sin lugar a dudas, pero que no resuelven ningún problema a largo plazo; unas políticas que crean dependencia y una actitud pasiva y asistencialista en las clases populares (si me lo dan gratis, pa qué voy a trabajar).

Ahora la pregunta sería: ¿es esto un error o un acierto? La respuesta aquí ya no es tan fácil de responder; es más, no sabría responderla.

EL teórico anarquista ruso Piotr Kropotkin, en su obra “la conquista del pan”, criticaba a las revoluciones liberales por no dar pan al pueblo de primeras. Mientras los revolucionarios diseñaban un sistema más justo enfocado al largo plazo, las masas seguían muriendo de hambre y no veían los beneficios de la revolución, cosa que llego a hacer que los campesinos pobres volvieran a las filas monárquicas y reaccionarias. “¡Primero dad el pan, abrir los almacenes de los ricos! Y luego hablaremos de la revolución”

Al pobre, al analfabeto, al “muerto de hambre”… no le interesan los debates sobre el socialismo, ni sobre la soberanía alimentaria ni sobre la democratización de las estructuras políticas. No va a apoyar ningún proceso de cambio en el que no vea un beneficio plausible, palpable y casi inmediato.

El problema aquí es saber buscar un equilibrio entre una política que haga ver a las clases populares que el proceso revolucionario es algo beneficioso para ellos, al tiempo que se crean estructuras que busquen su empoderamiento y les den el protagonismo político del proceso; crear estructuras que faciliten e impulsen el cambio desde abajo en lugar de adoptar una actitud pasiva esperando a que “el presidente Chávez” les solucione los problemas.

Este es uno de los peligros fundamentales que tiene actualmente la revolución bolivariana; el peligro de caer en el asistencialismo verticalista, o ver caer el proceso por no comprender las clases populares que los recursos deben invertirse en cambios cuyos resultados deberán verse más a largo plazo.