Gran misión vivienda

Existe una gran diversidad de formas de atajar el problema de la vivienda, pero hoy vamos a poner en concreto dos tipos de políticas bien distintas. Por un lado estamos los que creemos que, a la hora de garantizar un derecho básico como es el hecho de tener un techo donde vivir, el Estado debe responsabilizarse directamente; por el otro lado están aquellos que piensan que ante todo debe dejarse obrar a la bondadosa mano invisible del mercado, que se encarga de solucionar nuestro problemas filantrópicamente y ya de paso engordar a unos cuantos ricachones.

Parece que la segunda opción fue por la que optaron diversos gobiernos españoles, y ahora vemos las consecuencias de ello. Destrucción del medio ambiente por la incontrolable ola de construcción sin sentido, tres millones de viviendas vacías y subiendo por los desahucios de los bancos, y miles de familias españolas sin un techo donde vivir, así como miles de jóvenes sin poder emanciparse.

Viendo los resultados que el modelo neo-liberal ha tenido con respecto a eso, aquí en Venezuela han decidido plantearlo de otra forma.

Se lanza así la Gran Misión Vivienda, cuyo objetivo es crear 2 millones de viviendas en los próximos años, así como financiar reformas en aquellas que no se encuentren en buenas condiciones. Se ataca así uno de los principales problemas que tiene este país, donde gran cantidad de personas viven en los “barrios de invasión”, en chabolas precarias que ellos mismos se han construido en las quebradas de los ríos que pasan por Caracas, o en las laderas de sus colinas en los límites de esta macro-urbe.

Dentro de este plan, se están dando casas nuevas directamente a los miles de damnificados por las lluvias que perdieron las suyas; al mismo tiempo, se está estableciendo un registro nacional donde cientos de miles de venezolanos se han apuntado a la espera de recibir los recursos prometidos por el gobierno revolucionario. Dentro de este plan se desarrollan varios organismos en los que colabora la banca pública (esa que en España ya no existe) así como varias leyes que obligan a la banca privada a colaborar, cediendo un tanto por ciento de sus depósitos para este fin (¡obligan a los pobres bancos a colaborar con necesidades sociales! ¡malditos dictadores!).  El gobierno no obliga a devolver los prestamos hasta que no se tiene una renta suficiente (que creo que está al rededor de 4 veces el salario mínimo) y controla los tipos de interés, permitiendo así a la gente acceder a su derecho a una vivienda.

Conclusión, que en Venezuela se ha optado por lanzar un proyecto serio a nivel nacional, que obliga a los poderosos bancos a doblegarse ante las necesidades sociales, que usa las ganancias del petróleo en hacer llegar los derechos sociales básicos a sus ciudadanos, y que crea organismos PUBLICOS para solucionar los problemas en lugar de esperar que una pandilla de especuladores lo haga indirectamente, intentando seguir aumentando su ya abultada cartera.

El modelo español lo podemos ver resumido en el siguiente video:

Anuncios
Explore posts in the same categories: Análisis sociológicos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: